Día mundial de las Aves Migratorias, conciencia para su conservación

Hoy se conmemora el Día mundial de las Aves Migratorias, campaña anual de concientización que destaca la necesidad de conservar las aves migratorias y sus hábitats.

Este año el DMAM 2018 tiene como lema: “Uniendo nuestras Voces para la Conservación de las Aves”.

Esta campaña se celebra anualmente el 10 de mayo y es un instrumento eficaz para ayudar a aumentar la conciencia de las amenazas a las que se enfrentan las aves migratorias, su importancia ecológica y la necesidad de cooperación internacional para conservarlas. La iniciativa es coordinada por las Secretarías de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (PNUMA/CMS) y el Acuerdo Sobre la Conservación de Aves Acuáticas Migratorias de África y de Eurasia (PNUMA/AEWA) – dos tratados internacionales de fauna silvestre administrados por el PNUMA y un número creciente de socios.

¿Por qué migran las aves?

La principal fuerza que impulsa a las aves a migrar es el alimento. En muchas regiones del mundo no todo el año es accesible el alimento, debido sobre todo a las condiciones meteorologías, por eso abandonan las zonas frías a otras zonas más cálidas atravesando en ocasiones continentes enteros.

Hay muchos patrones de migración diferentes. La mayoría de las aves migran de las zonas de cría del norte a las zonas de invernada del sur. Sin embargo, algunas aves se crían en las partes meridionales de África y emigran a las zonas de invernada del norte, para disfrutar de los climas costeros más suaves en invierno. Otras aves residen en las tierras bajas durante los meses de invierno y se mueven a mayores altitudes durante el verano.

La migración es un viaje peligroso y expone a las especies a una amplia gama de amenazas, causadas a menudo por actividades humanas. A medida que las aves migratorias realizan su viaje dependen de una serie de lugares para descansar, la pérdida de sitios de invernada o de escala podría tener un impacto muy negativo en las posibilidades de supervivencia.

El vuelo de largas distancias implica cruzar muchas fronteras entre países con diferentes políticas ambientales, legislaciones y medidas de conservación. La cooperación internacional entre los gobiernos, las ONG y otras partes interesadas es clave y requiere a lo largo de toda la ruta migratoria de esfuerzos de conservación coordinados.